Historias de nuestra comuna | Un tesoro escondido

La capilla del Hospital Español

En el predio del Hospital de La Rioja y Belgrano permanece clausurada desde hace décadas la Capilla de la Medalla Milagrosa, que la comunidad quiere restaurar y habilitar como lugar destinado a actividades vecinales y conservación histórica. Si bien el santuario obtuvo la declaración de Bien Histórico porteño y en 2022 recibió financiamiento mediante un fondo de mecenazgo otorgado por el GCBA para su restauración, las intervenciones planeadas nunca se realizaron. Buenos Aires, 15 de setiembre de 2026. La propuesta de puesta en valor surgió del colectivo de participación vecinal Red de Residentes de Balvanera, comprometido con la preservación del patrimonio histórico, el desarrollo cultural y el fortalecimiento de los lazos comunitarios en el barrio impulsando proyectos clave para la comunidad. En la salvaguarda y recuperación de la capilla histórica del Hospital Español, el colectivo trabaja con la Comuna 3, la Sociedad Central de Arquitectos, la Cátedra de Patrimonio de FADU-UBA y autoridades de la Iglesia Católica en un proyecto de ley que presentará en la Legislatura porteña, para requerir la adquisición forzosa del terreno que alberga la capilla. 

La historia del Hospital Español refleja el vínculo entre arquitectura, inmigración y solidaridad. Durante décadas fue un espacio de encuentro y atención médica para miles de familias, y su capilla constituye un símbolo de esa tradición. 

Fundado en 1852 bajo el nombre de Sociedad Española de Beneficencia, fue la primera institución española creada en la Argentina después de la independencia. Su objetivo inicial fue atender las necesidades de los inmigrantes españoles más desfavorecidos, ofreciendo asistencia médica y social. 

En 1872 se colocó la piedra fundamental del edificio en la esquina de las calles Belgrano y La Rioja, y cinco años más tarde, en 1877, se inauguró oficialmente bajo la advocación de la Virgen Inmaculada Concepción. Desde entonces, el hospital se convirtió en un símbolo de solidaridad y en un punto de referencia para la comunidad española en Buenos Aires. Su santuario es un testimonio de ese legado y un ejemplo de cómo la arquitectura de la época se integraba a la vida institucional y espiritual de la comunidad.

La capilla fue construida en 1903 por Alejandro Christophersen, nacido en Cádiz en 1866 y fallecido en Buenos Aires en 1946, uno de los arquitectos más prestigiosos e influyentes de la primera mitad del siglo XX, quien dejó una huella profunda en Buenos Aires con proyectos como el Palacio Anchorena, el edificio de la Bolsa de Comercio y la Basílica de Santa Rosa de Lima.

La recuperación de la capilla es vista por los vecinos como un acto de justicia patrimonial y cultural, ya que representa no solo un valor arquitectónico, sino también un testimonio de la historia de la inmigración y de la vida social de la ciudad. La iniciativa se enmarca en un reclamo sostenido por la comunidad, que busca rescatar un espacio emblemático del barrio y protegerlo como parte del patrimonio cultural de Buenos Aires. 
                                                                                         Norberto Alonso
                                 




Compartir nota en las redes sociales Enviar Imprimir

Dejanos tu comentario