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Rechazan los recitales junto a la Costanera Norte
El Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FCEN) reclamó en un comunicado que no se alquile más el predio del campo de deportes de la Universidad de Buenos Aires (UBA) para realizar festivales musicales a metros de la reserva ecológica.
Buenos Aires, 16 de abril de 2024. “Impacta inevitablemente en la flora y fauna, pues resulta imposible aminorar el impacto sonoro y lumínico, lo que causa estrés y cambios en el comportamiento de la biodiversidad de la reserva”, señalaron. “Altera y perjudica a la fauna porque cambia sus ciclos de sueño y de reproducción. Los sonidos y las vibraciones son tan altas que desorientan a los animales porque hay muchos que son extremadamente sensibles a las vibraciones y se orientan con ellas”. Un ejemplo es el caso de las yararás que habitan en la reserva. En marzo del año pasado varios ejemplares terminaron acercándose a los edificios de las facultades desorientados por los ruidos y vibraciones de las obras que se estaban realizando en su hábitat natural.
El otro punto importante de los reclamos es el del equipamiento valioso de la facultad: “la FCEN tiene artefactos muy sensibles a los movimientos producidos por los recitales. existen bioterios y equipos animales de laboratorio que tendrán impactos similares, además de afectar las investigaciones que se realizan en esta casa de estudios”. “La facultad está a nada más que metros de donde se lleva adelante el festival, y las vibraciones son tan fuertes que mueven los equipos de investigación y se descalibran. Son equipos muy caros y difíciles de volver a calibrar”.
Sólo en el mes de febrero se realizaron dos festivales diferentes. Primero el Buena Vibra del 24 de febrero, realizado en un predio junto a los edificios de la universidad y frente al ingreso principal de la reserva ecológica. La música sonó desde las 16 horas hasta entrada la madrugada. Una semana después, también en el campo de deportes de la UBA, pero en un terreno más grande, se llevó a cabo el Sunsetstrip del DJ Hernán Cattaneo, festival de música electrónica que ya se había realizado el año pasado con la misma oposición de la comunidad educativa. Esta vez, el festival duró dos noches.
La Asamblea en Defensa de la Reserva, el colectivo que se conformó a principios del año pasado para rechazar la construcción de los locales gastronómicos en el área protegida, realizó diversas protestas para buscar evitar los festivales, pero no lo consiguió.
Para los estudiantes, el alquiler de los predios del campo deportivo para recitales forma parte de un proceso de “comercialización” de los terrenos que comenzó el año pasado con el intento de construcción de bares dentro del área protegida, algo que se replicó en la reserva de Costanera Sur.
Las obras en Costanera Norte están frenadas por la Justicia porteña, que falló en primera instancia a favor de una acción de amparo presentada por el Centro de Estudiantes y dictó una medida cautelar. Fue la jueza Andrea Danas, titular del juzgado en lo Contencioso, Administrativo y Tributario N°9 de la Ciudad, la que decidió esa suspensión al señalar que no se habían presentado los estudios de impacto ambiental necesarios para realizar las obras.