Sociedad | Crisis económica

Aumentó la pobreza

La pobreza en la Ciudad de Buenos Aires volvió a mostrar señales de deterioro en el segundo trimestre de 2026 y alcanzó al 21,9% de las personas y al 17,3% de los hogares, según el último informe del Instituto de Estadística y Censos porteño. Aunque la indigencia exhibió una leve mejora intertrimestral, el avance de la pobreza respecto del primer trimestre confirma la interrupción del descenso iniciado a fines de 2024 y consolida una tendencia reciente de desmejora, marcada por la pérdida de poder adquisitivo, el encarecimiento de la canasta básica y el impacto más profundo sobre los hogares con niños y sobre las zonas del sur de la Ciudad. Buenos Aires, 29 de setiembre de 2026. El informe oficial, correspondiente al período abril-junio, muestra que la proporción de personas sin ingresos suficientes para cubrir necesidades básicas pasó del 21,1% al 21,9% en apenas tres meses. En términos absolutos, esto equivale a 675.000 personas y 239.000 hogares porteños en situación de pobreza. La indigencia, que había trepado al 8,9% en el primer trimestre, descendió al 6,3%, aunque todavía afecta a 193.000 personas y a 63.000 hogares. La mejora en este indicador no alcanza a compensar el deterioro general, ya que la pobreza volvió a ubicarse en niveles similares a los de un año atrás, cuando la Ciudad atravesaba uno de los momentos más críticos de la serie iniciada en 2015.

El Idecba atribuye la evolución del trimestre a una variación de ingresos que acompañó parcialmente el aumento de la canasta básica total. Los ingresos laborales perdieron poder adquisitivo en todos los conceptos y, dentro de los ingresos no laborales, solo jubilaciones y pensiones crecieron por encima de los precios. El ingreso per cápita familiar promedio de los hogares indigentes fue de $147.659, mientras que entre los hogares pobres no indigentes alcanzó los $373.129. La brecha de ingresos, es decir, el monto adicional que cada hogar pobre necesitaría para superar el umbral de pobreza, llegó a $424.597, equivalente al 34% del valor de la canasta básica total.

La distribución territorial y demográfica del fenómeno revela diferencias profundas. En la zona sur de la Ciudad, la pobreza llegó al 24,9%, muy por encima del promedio porteño. Entre los hogares con niños y niñas menores de 14 años, la incidencia trepó al 28,2%, un punto más que en el mismo trimestre de 2025. En cambio, entre los hogares con adultos mayores se registró una reducción: la pobreza afectó al 13,5% de este grupo, frente al 16,3% de un año atrás. La composición familiar también influye en la vulnerabilidad: los hogares pobres tienen en promedio 2,8 integrantes, frente a los 2,2 del conjunto de los hogares porteños, una diferencia vinculada a la mayor presencia de niños y adolescentes.

El impacto sobre la infancia es especialmente significativo. El 35,5% de los niños, niñas y adolescentes de 0 a 17 años vive en hogares pobres, lo que representa unas 239.500 personas. La proporción aumentó tres puntos porcentuales respecto del año anterior y confirma que la pobreza infantil crece más rápido que la pobreza general. El informe también señala que los hogares en situación de vulnerabilidad representan el 10,2% del total y concentran al 10,9% de la población. Si se suman a los hogares pobres, el conjunto de hogares vulnerables alcanza al 27,5%, unos 380.000 hogares donde reside el 32,8% de la población porteña, alrededor de 1.012.000 personas. Este porcentaje también aumentó en el último año.

Por encima de este grupo se ubica el sector medio frágil, que reúne al 8,4% de los hogares y al 8,9% de las personas. La denominada clase media continúa siendo el segmento más numeroso, con el 53,5% de los hogares y el 49,6% de la población, unos 737.000 hogares y 1.532.000 personas. Los sectores acomodados representan el 10,6% de los hogares y el 8,7% de la población, equivalentes a 146.000 hogares y 267.000 personas. En este segmento no se registraron cambios significativos respecto del trimestre anterior.

La trayectoria reciente muestra que, tras el pico de pobreza del último trimestre de 2024, la Ciudad había iniciado un descenso que se sostuvo durante 2025. Esa tendencia se interrumpió en el primer trimestre de 2026 y volvió a profundizarse en el segundo. Incluso si la comparación se realiza con el cuarto trimestre de 2025, el aumento es claro: 1,6 puntos porcentuales más en hogares pobres y 0,8 puntos en personas. El deterioro se inscribe en un contexto nacional igualmente adverso. Según el Indec, la pobreza en los principales centros urbanos del país alcanzó el 32,3% en el primer semestre y la indigencia llegó al 7,5%. Extrapolados al total de la población, estos porcentajes equivalen a 15,56 millones de personas pobres y 3,61 millones de personas indigentes.

La Ciudad de Buenos Aires, históricamente menos afectada por la pobreza que el promedio nacional, muestra así un retroceso que golpea con mayor fuerza a los hogares con niños, a las familias numerosas y a los barrios del sur. El informe del Idecba confirma que la recuperación de ingresos continúa siendo insuficiente para revertir el impacto de la inflación acumulada y que la estructura social porteña experimenta un corrimiento silencioso: más hogares vulnerables, más pobreza infantil y una clase media que pierde participación. La fotografía del segundo trimestre de 2026 revela una Ciudad que, lejos de estabilizarse, enfrenta un escenario de desigualdad creciente y de tensiones persistentes en el acceso a derechos básicos.



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