Porteñas | Efectos del cambio climático

Amplían la red de refugios

La Ciudad refuerza su red de refugios climáticos ante la ola de calor: más de 250 espacios disponibles y fuerte presencia en la Comuna 3. Para ser frente a olas de calor más intensas y frecuentes se recurre a estos nuevos usos de los espacios públicos donde los vecinos puedan resguardarse, hidratarse y continuar con sus actividades cotidianas sin exponerse a riesgos para la salud. Buenos Aires, 6 de enero de 2026. La Ciudad de Buenos Aires atravesó la semana pasada una de las olas de calor más intensas de los últimos años, con temperaturas que rozaron los 40 grados y alertas meteorológicas que se sostuvieron desde fines de diciembre. En este contexto, el Gobierno porteño dispuso la apertura de 252 refugios climáticos distribuidos en todo el territorio urbano, con el objetivo de ofrecer espacios frescos y seguros donde los vecinos puedan resguardarse, hidratarse y continuar con sus actividades cotidianas sin exponerse a riesgos para la salud. La medida se enmarca en un plan de respuesta integral frente a eventos climáticos extremos, que incluye refuerzos en el SAME, Bomberos, Defensa Civil y guardias preventivas ante posibles cortes de energía.

Los refugios climáticos son espacios abiertos al público que cuentan con aire acondicionado o condiciones térmicas naturalmente más frescas que el exterior. Funcionan en escuelas, bibliotecas, centros culturales, museos, sedes comunales y centros de salud, además de parques y jardines con abundante vegetación. Según informó el Gobierno porteño, esta red comenzó a implementarse hace dos años y se expandió progresivamente hasta alcanzar los 86 puntos habituales, que ahora se multiplicaron por tres ante la alerta naranja emitida por el Servicio Meteorológico Nacional.

Entre los refugios más concurridos se encuentran la Usina del Arte, el Museo de Arte Popular José Hernández, el Jardín Botánico Carlos Thays y el Ecoparque, que ofrecen ambientes frescos, sombra y vegetación abundante. La Ciudad destaca que estos espacios no brindan atención médica, por lo que ante síntomas como mareos, dolor de cabeza, deshidratación o náuseas se recomienda acudir al centro de salud más cercano o llamar al SAME (107).

Refugios climáticos en la Comuna 3: una red clave para Balvanera y San Cristóbal

La Comuna 3, integrada por los barrios de Balvanera y San Cristóbal, concentra una importante cantidad de refugios climáticos debido a su densidad poblacional, su intensa actividad comercial y la presencia de amplias zonas con escasa vegetación urbana. En este territorio funcionan espacios estratégicos que permiten a los vecinos acceder a ambientes frescos en puntos de alto tránsito, cercanos a centros de salud y a nodos de transporte.

San Cristóbal

Sede Comunal 3 – Sarandí 1273  
Espacio Cultural Julián Centeya – Av. San Juan 3255  
Estación Saludable Martín Fierro – Barcala entre La Rioja y Gral. Urquiza  
Centro Martín Fierro – Pasaje Oruro 1310  
Sede 3 – Av. San Juan 2353  
CeSAC Nº 45 – Cochabamba 2622  
Hospital de Oftalmología Santa Lucía – Av. San Juan 2021  

Balvanera

Biblioteca Parque de la Estación – Presidente Perón 3326  
Museo Casa Carlos Gardel – Jean Jaurès 735  
Estación Saludable Manzana 66 – Moreno entre Catamarca y Av. Jujuy  
CeSAC Nº 11 – Agüero 940  
Hospital Ramos Mejía – General Urquiza 609  
Comisaría Vecinal 3A – Lavalle 2625  
Comisaría Comunal 3 – Venezuela 1931  

Estos puntos funcionan como espacios de descanso y resguardo térmico, especialmente importantes en una comuna donde el asfalto, la densidad edilicia y la falta de arbolado intensifican el efecto de isla de calor urbano. La presencia de bibliotecas, museos, centros culturales y sedes comunales permite que los vecinos accedan a lugares climatizados sin necesidad de trasladarse grandes distancias.

Un plan integral ante el calor extremo

El jefe de Gobierno, Jorge Macri, presentó el operativo especial desde la sede de Parque Patricios y destacó que la Ciudad cuenta con “un plan de respuesta integrada que permite un abordaje profesional, planificado y coordinado†frente a eventos climáticos extremos. Señaló que los refugios climáticos se complementan con el refuerzo de los equipos de emergencia, incluidos SAME, Bomberos y Defensa Civil, y con guardias preventivas ante posibles cortes de energía en puntos críticos, mediante el uso de generadores propios.

Macri subrayó que el sistema está preparado para asistir a personas mayores, electrodependientes o atrapadas en ascensores, y que la situación se monitorea de manera permanente para garantizar una respuesta rápida. También recordó que las 17 Estaciones Saludables de la Ciudad ampliaron sus servicios para ofrecer hidratación y controles básicos durante la ola de calor.

Por caso, el SAME informó que el martes 30 de diciembre asistió a 190 personas afectadas por las altas temperaturas, entre ellas 180 adultos y 10 menores. De ese total, 27 debieron ser trasladados a hospitales porteños. Las autoridades sanitarias reiteraron la importancia de hidratarse con frecuencia, evitar la exposición al sol entre las 10 y las 17, usar ropa liviana y permanecer en espacios frescos o con sombra.

Una política que se alinea con experiencias internacionales

La creación de refugios climáticos no es exclusiva de Buenos Aires. Ciudades como Barcelona, Toronto y París implementaron redes similares para enfrentar olas de calor cada vez más frecuentes e intensas debido al cambio climático. En todos los casos, estos espacios funcionan como herramientas de adaptación urbana que buscan reducir riesgos sanitarios y garantizar el acceso equitativo a ambientes seguros durante los días de temperaturas extremas.

Los vecinos pueden consultar la ubicación del refugio más cercano a través de Boti, el chat oficial de la Ciudad (11-5050-0147), o mediante el mapa interactivo disponible en el sitio web del Gobierno porteño. La herramienta permite filtrar por barrio, tipo de espacio y disponibilidad, lo que facilita la planificación de recorridos y actividades durante la ola de calor.

Un verano que anticipa nuevos desafíos

La continuidad de las altas temperaturas y la recurrencia de alertas meteorológicas plantean un escenario en el que los refugios climáticos se vuelven una política pública central para la protección de la salud. En la Comuna 3, donde la densidad urbana y la falta de espacios verdes profundizan el impacto del calor, estos puntos de resguardo cumplen un rol esencial para miles de vecinos que necesitan lugares accesibles y seguros para enfrentar jornadas agobiantes.

La Ciudad sostiene que la red seguirá activa durante todo el verano y que se ampliará en caso de ser necesario. Mientras tanto, las autoridades insisten en que la prevención individual sigue siendo clave: hidratarse, evitar el sol en horarios críticos y buscar espacios frescos son medidas fundamentales para reducir riesgos en un contexto climático cada vez más desafiante.




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