Porteñas | Conflictos en Salud
¿Esenciales o descartables?
Pasados los momentos más críticos de la pandemia, los trabajadores de la salud pública dejaron de ser esenciales y pasaron a ser considerados como descartables, mientras que los recursos destinados a la salud pública volvieron a considerarse un gasto.
Buenos Aires, 3 de mayo de 2022. Despidos de personal contratado, desconocimiento de los enfermeros como profesionales, salarios que retroceden frente a la inflación y desinversión en el mantenimiento de los equipos y edificios, configuran un panorama desolador que promueve los conflictos en salud. El personal del sistema público de salud porteño reclama a las autoridades urgentes cambios en las políticas. Y lo hacen con paros, movilizaciones, juntada de miles de firmas y denuncias públicas. Por ahora, no se registran mejoras en la situación, lo que anticipa la continuidad de los reclamos.
Las quejas provienen tanto de los profesionales como de los no profesionales que trabajan en las instituciones públicas de salud, desde camilleros y choferes de ambulancias, hasta recepcionistas y administrativos, pasando por enfermeros, psicólogos, trabajadores sociales, médicos de diferentes jerarquías funcionales dentro del sistema.
En pandemia, ocuparon la primera fila de atención, aun conociendo que corrían riesgo de vida y sin equipamiento adecuado y suficiente para afrontarlo. Pasada la emergencia sanitaria, en gran medida gracias al enorme esfuerzo que desplegaron vacunando a casi toda la población en tiempo record, vuelven a ser considerados descartables. Así, sólo en marzo fueron despedidos 150 trabajadores que habían sido contratados para desempeñarse en las postas de vacunación y en las Unidades Febriles de Emergencia (UFE). La denuncia la hicieron pública el 22 de ese mes los trabajadores de la salud nucleados en ATE-Capital Federal.
En octubre pasado, ATE ya había denunciado una primera ola de despedidos de enfermeros y enfermeras en el Hospital Durand y llamaron la atención sobre la situación de los 2.000 trabajadores que fueron contratados durante la emergencia sanitaria declarada por el Covid-19. Pero la merma de personal es mayor por los bajos salarios que paga el gobierno porteño en el sector y las malas condiciones de trabajo, lo que lleva a muchos a renunciar a su trabajo en busca de mejores horizontes.
Profesionales no reconocidos
Los licenciados y doctores en enfermería además tienen su propio reclamo. Ser considerados profesionales de la salud en un pie de igualdad con todas las otras 24 profesiones universitarias incorporadas a la ley 6035 sancionada en noviembre de 2018. Lograrlo les permitiría acceder a mayores remuneraciones, posibilidad de capacitación en servicio, concursar por los puestos de conducción de los diferentes niveles del sistema, entre otras condiciones de desempeño que ya tienen sus colegas de otras especialidades.
"Al no ser reconocidos dentro de la ley 6.035 de profesionales de la salud, cobramos menos de la mitad que el resto del equipo de salud", declaró recientemente Andrea Ramírez, de la Asociación de Licenciados en Enfermería (ALE) y enfermera del Hospital Ramos Mejía.
Para forzar la reforma de esa ley, ALE y la Federación de Profesionales del Gobierno de la Ciudad reunieron 30 mil firmas para impulsar una iniciativa popular que propone la incorporación del personal de enfermería a la Carrera de Profesionales de la Salud.
De acuerdo a la Constitución porteña, las leyes para tener origen en una iniciativa popular y lograr estado parlamentario, deben alcanzar el apoyo del 1,5% del electorado del distrito, lo que equivale actualmente a más de 40.000 personas. “Ya hicimos varias entregas, ahora nos faltan un poco más de 10.000 para que la Legislatura esté obligada a tratar el proyecto", dijo a la agencia Télam Carolina Cáceres de la Federación de Profesionales del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
Sin embargo las enfermeras tienen en claro que promover el tratamiento legislativo de la cuestión es sólo una parte del asunto. "No reconocernos es una decisión política, porque acreditamos los años de formación universitaria, posgrados y especialidades. Sin embargo, nos tienen en un escalafón general", señaló Andrea Ramírez.
También los profesionales
Durante abril, también pararon los profesionales del sistema. Tanto los agrupados en la Asociación de Médicos Municipales (AMM) como los integrantes de la Federación de Profesionales del Gobierno de la Ciudad reclamaron con una detención de sus labores por aumento de salarios y mejoras de las condiciones de trabajo. “En el marco del plan de lucha trazado por la AMM en reclamo de un aumento salarial por encima de la inflación y por mejoras de las condiciones laborales, esta Asociación ratifica la realización del paro de 36 hs, oportunamente anunciado, que se hará efectivo desde el martes 12 a las 12.00 hs hasta el jueves 14 a las 00.00 hs.”, informaba la primera entidad mediante un comunicado prensa.
La Federación por su parte, sumaba otros reclamos. Demandaba “aumento del sueldo básico a todo el equipo de salud”, profesionales y no profesionales; “mejoras urgentes en las condiciones de trabajo”; “incorporación a la carrera profesional de los/as profesionales de la salud que revistan en el Escalafón”, que regula la actividad de los no profesionales y “cargos genuinos para quienes cumplen funciones precarizadas con suplencias y guardias planas”, para compensar la falta de personal formalizado.
Estas demandas no han sido satisfechas, lo que anticipa la continuidad de los reclamos. “Tu salud también es nuestra lucha”, afirmaban desde la Federación y los pacientes lo entienden, pese a los inconvenientes que les causa concurrir a los centros asistenciales y encontrarse sin servicios.
Norberto Alonso