Porteñas | Luego de la primera Audiencia Pública por los pliegos de la licitación

Más cerca del nuevo contrato de recolección

El oficialismo porteño destacó los buenos resultados que dejó la consulta pública para delinear los futuros contratos. Pero se cuestionan los costos del sistema. La licitación prevé siete zonas, una de ellas a cargo de gestión estatal. Se aseguró que el trabajo de las cooperativas de cartoneros no peligrará ante la presencia de los privados. Por Gerardo Codina Buenos Aires, 11 de marzo de 2013. Según el gobierno porteño, la nueva licitación para la recolección de residuos húmedos avanza sin complicaciones. El pasado 17 de enero, en el Centro Cultural Recoleta, se llevó a cabo la primera Audiencia Pública para discutir el pliego del futuro servicio de recolección de residuos húmedos y las autoridades porteñas aseguraron que fue “muy positiva” y que se llevaron “muchos temas para analizar”. Participaron entre otros, legisladores, comuneros, organizaciones vecinales y representantes de las empresas prestatarias de este servicio.

El ministro de Ambiente y Espacio Público, Diego Santilli ratificó que con los nuevos contratos no habrá ningún tipo de perjuicio para las cooperativas de cartoneros que actualmente realizan la recuperación de materiales reciclables, según el convenio que firmaron a principios de año.

Santilli aclaró, ante algunas críticas respecto de la separación en origen, que esta licitación está referida a los residuos húmedos y que la recolección de la fracción de secos se está haciendo a través de las cooperativas de recuperadores, con la apertura de centros verdes y la doble contenerización. “El trabajo de los cartoneros está absolutamente garantizado por el convenio. No van a tener ningún problema”, señaló.

En la Audiencia se debatió mucho sobre el nuevo pliego. Entre sus principales características, contempla que los contratos tengan una duración de 10 años, por un monto anual de 3 mil millones de pesos destinados al pago de los servicios. La ciudad será dividida en 7 zonas, cuyos límites geográficos coincidirán con los de las comunas. Una de esas zonas estará bajo control del Ente Público de Higiene Urbana, lo que la convertirá en una suerte de “área testigo” de la prestación.

También está previsto que la recolección se lleve a cabo de lunes a domingo bajo el sistema denominado “ciudad limpia”, que deja de lado el pago por tonelada recolectada. Tras una larga batalla judicial y reclamos por parte de sus habitantes, esta licitación incorpora el servicio de limpieza dentro de las villas de emergencia, las cuales pasarán a ser catalogadas como “barrios”, pese a que, hasta el momento, no habían tenido esa consideración por parte de la gestión PRO, en lo que refiere a la prestación de los servicios públicos indispensables.

Respecto de la licitación de 120 contenedores soterrados mecanizados, Santilli limitó su generalización. “Eso sólo va a ser en el microcentro y en las calles donde está prevista la peatonalización. Es una obra muy cara y no tiene sentido extenderla”, indicó el titular de la cartera de Ambiente y Espacio Público.

Los nuevos dispositivos se instalan a unos tres metros de profundidad debajo de la acera con una saliente, similar a un buzón, para arrojar las bolsas de basura. Luego se elevan de forma mecánica y se cargan en los camiones que realizan el traslado de los residuos.

La futura licitación está también condicionada con ingredientes externos. En primer lugar, el acuerdo entre Macri y el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, a fin de que la ciudad reduzca drásticamente el envío de basura para su entierro en los rellenos sanitarios.

El cruce entre ambos mandatarios por la crisis de los rellenos dejó maltrecho al alcalde porteño que debió capitular y hacer una promesa ambiciosa: La Ciudad se comprometió a reducir para 2014 un 78% de los residuos que deposita en los rellenos sanitarios del Gran Buenos Aires. El apuro viene del incumplimiento acumulado en las metas establecidas por la Ley 1854 de Basura Cero. En el 2012 se enterraron más del doble de toneladas que las previstas.

Ahora la Ciudad tuvo que reducir en enero un 10% el envío de residuos, en marzo está previsto que la disminución alcance el 29%, en julio el 31%, en noviembre el 44% y la diferencia el año próximo. Ante un incumplimiento, la CEAMSE podrá devolver el excedente.

Uno de los puntos incorporados al debate en torno de la licitación, es la creación de un Observatorio Ambiental, con participación de las comunas, vecinos, asociaciones, ONG´s, universidades y funcionarios, para controlar el desempeño de las empresas que ganen el contrato.

Entre las críticas, el legislador porteño, Alejandro Bodart (MST en Proyecto Sur) cuestionó el costo por cuadra en las zonas servidas por los privados (130 mil pesos) en comparación con la zona que tiene a cargo el Ente público de Higiene (53.907 pesos). “Hay un problema de fondo y es que tiene como punto central favorecer a las empresas privadas, cuyo balance es pésimo" afirmó el legislador, que insistió con la estatización de la recolección.

Santilli explicó que las distintas magnitudes de costos se apoyan en las diferencias salariales ente los estatales y los agremiados bajo el sindicato de Camioneros que conduce Hugo Moyano. Por su parte, la legisladora de la Coalición Cívica-ARI, Rocío Sánchez Andía, cuestionó el “marketing” que hace el gobierno PRO, en lugar de “más campañas de educación ambiental”. “La ciudad está muy sucia a causa de la mala gestión” y afirmó que “las villas merecen gozar de un servicio de recolección igual al resto de la ciudad. Este pliego no lo garantiza”, advirtió Sánchez Andía.

Una de las entidades que faltó a la Audiencia Pública fue Greenpeace. Consultados por Síntesis Comuna 3, explicaron: “Nosotros terminamos no participando porque no nos parecía bien cómo se estaba llevando a cabo. No nos convencía y por eso no fuimos a la Audiencia Pública. Es decir, participamos en el inicio de la tarea de discusión y después nos retiramos, no queríamos convalidar un proceso que no nos cerraba. Ahí queda el pliego de Higiene Urbana que ahora supuestamente se discutió. Pero como cambió el Subsecretario, ese pliego lo estarían modificando nuevamente. Entonces la Audiencia que se hizo tampoco sirve.”

La vocera de Greenpeace, Lic. Consuelo Bilbao, hablaba de la llegada del nuevo Subsecretario de Higiene Urbana, un día antes de la Audiencia. Se trata de Edgardo Cenzó, que ocupó distintos cargos en el Gobierno porteño. Se lo relaciona con el economista Carlos Melconian y es una persona de confianza de Mauricio Macri, quien lo habría hecho desembarcar en un ministerio que es central para su gestión.

Más allá de los cambios de funcionarios, Bilbao señala: “Si vemos que se proyectan más de dos mil novecientos millones de pesos para seis empresas de recolección, que son las que tiran basura al relleno sanitario, mientras se dice que la política de recuperar lo reciclable se va a gestionar con los cartoneros y a ellos se les va a pagar doscientos millones de pesos... Hay un desbarajuste impresionante entre un presupuesto y otro.”

Hacía referencia a que también en enero y tras dos años de demoras, el Ministerio de Medio Ambiente firmó con 12 cooperativas de cartoneros un contrato para la recolección diferencial de residuos reciclables, con lo que unos 3.600 cartoneros se vieron beneficiados.

Según lo convenido, por 4 años y en zonas asignadas, las cooperativas trabajarán en acondicionar y clasificar este tipo de desechos con el fin de comercializarlos. El gobierno les dará uniformes de trabajo, obra social, seguro y un aporte económico que asegure el cumplimiento de las normas de higiene y seguridad laboral. Este trabajo garantiza la disminución del envío a rellenos de materiales que pueden ser reutilizados.


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