Comunales | Cuando se acaba lo que se daba
Maquiavelo no ha muerto
Más allá de los deseos presidenciales, Maquiavelo sigue vigente a la hora de pensar los procesos polÃticos. Si no, que lo diga Adorni. TenÃa todo casi asegurado para convertirse en el próximo Jefe de Gobierno porteño gracias al empuje libertario que se comió los votos del PRO también en la ciudad. Pero no va a ser. Su falta de virtud le impidió conservar lo que la fortuna habÃa puesto al alcance de su mano.
Buenos Aires, 14 de abril de 2026. Para el florentino, virtud y fortuna son dos componentes que se enlazan inextricablemente en la construcción o pérdida de poder polÃtico. No todo se puede prever, anticipar o edificar. A veces las oportunidades aparecen delante de uno y sólo queda aprovecharlas. Eso es la fortuna, que puede ser buena o mala. Pero lo asà obtenido debe preservarse y nada se logra sin virtud, es decir, inteligencia, habilidad y constancia sumadas. Por su supuesto, no se trata de virtuosismo moral, algo que no preocupaba a Maquiavelo, sino de eficacia a la hora de conservar o acrecentar poder.
Adorni fue afortunado. Y su angurria de nuevo rico hizo que dilapidara su oportunidad polÃtica a poco de empezar a desarrollar su carrera en el poder. Hoy es un lastre dañino en el gobierno que lo catapultó y sólo se proyecta cuándo y cómo será abandonado a su suerte en los tribunales federales.
La coyuntura ahora inesperadamente favorece los planes de Jorge Macri de reelegir. Sin Adorni los libertarios, sus grandes contrincantes, carecen de alternativa instalada en la ciudad. Pero no le sobra nada, por su falta de carisma y una gestión que no entusiasma a nadie. Tiene que intentar una movilización del voto amarillo que agregue un atractivo mayor a la definición de los candidatos para el próximo turno electoral. En esta ocasión, no sólo renueva el titular del Ejecutivo, sino la mitad de la Legislatura y las 15 Juntas Comunales porteñas, además de la representación legislativa nacional. Son 137 representantes de diferentes niveles que deben ser propuestos por las fuerzas polÃticas para su elección por el voto popular. Por eso están intentando montar una interna de la que también participe Horacio RodrÃguez Larreta. Quizás les convenga a ambos sectores.
Esta elección local trascurre en paralelo con la elección nacional, en la que habrá que decidir o no la continuidad del Presidente de la República. La actual caÃda abrupta en las encuestas pone a Milei en una situación incómoda: decidir si corre el riesgo de perder o cede el paso a una dama que todavÃa retiene el voto sumado de La Libertad Avanza y del PRO. Patricia Bullrich ahora ya no tiene interés por competir para ser la próxima Jefa de Gobierno, porque puede aspirar al premio mayor que Milei le birló en el 2023.
Si acuerdan, Patricia puede representar la continuidad de la gestión de Milei. Si no, puede expresar la posibilidad de retorno del PRO al poder. En este último caso, también puede beneficiarse Jorge Macri. Pero todas estas alternativas tienen sustento si la crisis económica no se devora antes de tiempo al gobierno libertario.
La paciencia social se está acabando rápido mientras que empeoran aceleradamente las condiciones de vida de la mayorÃa. La expresión más aguda de ese malestar es el endeudamiento creciente que acecha a muchos en paralelo con la imposibilidad de pagar todas las cuentas con los ingresos disponibles. La falta de trabajo, la pérdida de poder adquisitivo y la incertidumbre generan un fuerte pesimismo social, una frustración de las esperanzas que anidaron en muchos con el cambio de gobierno y que hoy se manifiesta en crecientes niveles de violencia contenida.
Cómo evolucione ese estado de ánimo colectivo también dependerá de las respuestas que sepa generar la polÃtica. Pero ya hay muchos frentes abiertos y Milei se empeña en agregar incertidumbre. Aparecer ahora en la celebración oficial del Estado de Israel no es una buena manera de ganar amigos. El problema es que lo hace en nombre de todos los argentinos.
Lic. Gerardo Codina