Sociedad | Malvinas, hoy y ayer

Un reclamo persistente

Hace 188 años, el 3 de enero de 1833, las Islas Malvinas fueron ilegalmente ocupadas por fuerzas británicas que desalojaron a la población y a las autoridades argentinas allí establecidas legítimamente, para reemplazarlas por súbditos británicos. La agresión se consumó en un tiempo de paz y amistad entre las dos naciones, fue protestada inmediatamente por las autoridades argentinas de aquel entonces y nunca fue consentida por gobierno argentino alguno.
Buenos Aires, 6 de enero de 2021. A pesar de estar en relaciones de paz con la Confederación Argentina, tropas del Reino Unido desalojaron a la guarnición argentina de Puerto Soledad. Los soldados y sus familias se marcharon dos días después, dejando atrás la población civil de la colonia, unas veinte personas. Desde entonces, las islas han estado bajo dominio británico, excepto durante el breve período de la guerra de las Malvinas en 1982.

Desde entonces, el Gobierno de la República Argentina considera que el 3 de enero de 1833, “las islas fueron ocupadas por fuerzas británicas que desalojaron a la población (de origen argentino) y a las autoridades argentinas allí establecidas legítimamente, reemplazándolas por súbditos de la potencia ocupante”. Las autoridades argentinas reclamaron inmediatamente la agresión injustificada llevada a cabo en tiempo de paz y amistad entre las dos naciones, continuando hasta la actualidad de forma diplomática.

Ahora, a 188 años de la usurpación británica, el secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Daniel Filmus instó al Reino Unido a negociar por Malvinas. Filmus, reclamó que Gran Bretaña “escuche el reclamo de la comunidad internacional y reinicie el diálogo para resolver de forma pacífica” el conflicto en torno a la soberanía de las islas Malvinas. “Hoy más que nunca es necesario que el Reino Unido cumpla con la resolución 2065 de la Asamblea General de las Naciones Unidas”, señaló Filmus.

No sólo se trata de Malvinas, sino también de otros dos archipiélagos del Atlántico sur y de su proyección sobre la Antártida. Para nuestro país significa una considerable porción de su territorio y del acceso a enormes recursos naturales, además de una causa justa por la que muchos compatriotas dieron su vida. 

Con la separación de la Unión Europea, el Reino Unido perdió el respaldo de la principal economía mundial a su postura y la producción generada en Malvinas su acceso privilegiado a ese mercado. Este debilitamiento de la posición inglesa debería fortalecer la demanda argentina. Pero para ello se necesita recomponer la unidad sudamericana, fuertemente dañada por los procesos neoliberales de los últimos años. Entre tanto, Malvinas seguirá siendo un reclamo persistente de los argentinos.


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