Porteñas | Crisis educativa
Paro en cuarentena
Terminaron las vacaciones virtuales pero no los conflictos. Entre el 3 y el 5 de agosto los maestros porteños realizan un cese de tareas debido al incumplimiento de los aumentos salariales pactados. Pero no se trata sólo del salario. También se reclama por el cese de suplentes, en medio de la mayor crisis sanitaria de la historia y en un momento en el que no podrán conseguir otro ingreso. Regreso presencial a clases sin fecha.
Buenos Aires, 4 de agosto de 2020. Mientras el ministro de Educación de la Nación valoraba como una “paso fundamental” el retorno a las aulas en las escuelas de Santiago del Estero el lunes 3 de agosto, en la ciudad de Buenos Aires, la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) iniciaba el primero de los tres días de cese de tareas en reclamo del cumplimiento de los aumentos salariales pactados oportunamente.
El ministro Trotta destacaba que la experiencia santiagueña “es un paso fundamental para todo el sistema educativo argentino (…), demostrar que es posible un regreso seguro en función de consensos, y aplicando los protocolos que implican el distanciamiento social y medidas de seguridad e higiene, desinfección, y la decisión (…) de que primero vayan directivos y docentes para preparar todo en términos de la infraestructura, pero también para el trabajo pedagógico, para poder recibir a los estudiantes”.
Entre nosotros el regreso a las escuelas no tiene fecha. La ciudad es el mayor foco de contagio del Covid19 en el país, por lo que las clases están lejos de reanudarse de modo presencial. Las autoridades educativas porteñas igual son optimistas. “Queremos que las chicas y chicos puedan reconstruir los vínculos, las rutinas y recuperen la escuela como espacio de socialización y encuentro, mientras siguen aprendiendo. Estamos trabajando con todos los actores de la comunidad educativa y escuchando a las familias para pensar esta vuelta progresiva a las clases presenciales. Vamos a generar todas las medidas necesarias para dar seguridad y tranquilidad tanto a los docentes como a las familias. Por eso, estamos trabajando en nuevas pautas de convivencia, distanciamiento, protección e higiene dentro de la escuela. Además, se organizarán los ingresos y egresos para evitar aglomeraciones”, afirman desde la web del gobierno.
Pero el optimismo oficial no se compadece con los reclamos docentes. La UTE convocó para los días 3, 4 y 5 de agosto un cese de tareas “por el cumplimiento del aumento salarial”. En un comunicado de prensa, el sindicato destacaba: “Lxs trabajadorxs de la educación cobramos hoy el sueldo correspondiente a julio sin el aumento que el mismo gobierno de la ciudad había establecido a través de un Acta Salarial en febrero. Es la primera vez que ocurre algo así en la Ciudad. Esta decisión se suma a un conjunto de arbitrariedades producidas en el último periodo, que afectan nuestro salario y condiciones laborales. Primero intentaron, sin éxito, pagar nuestro salario en cuotas, luego vino el desastre del aguinaldo, con marchas y contra marchas, donde ya nadie sabía qué cobraba ni cuándo le tocaba cobrar”.
No se trata sólo del salario. Como los mismos trabajadores destacan, “al inédito incumplimiento salarial, se agrega el hecho de que cientos de docentes suplentes están siendo hoy dados de baja en medio de la pandemia, con pocas posibilidades de acceder a otro cargo. El desinterés y desprecio del Jefe de Gobierno, Rodríguez Larreta y la Ministra, Soledad Acuña, por lxs docentes y la educación pública volvieron a quedar al descubierto, justo antes del inicio del receso invernal. El día 17 de julio durante la conferencia de prensa en la Residencia de Olivos, cuando se anunciaba la extensión de la cuarentena, Horacio Rodríguez Larreta agradeció por primera vez en este tiempo el esfuerzo que vienen realizando lxs docentes. Sólo una hora después lxs funcionarixs del Ministerio de Educación porteño anunciaban que no pagarían el aumento del mes julio y que congelaban los sueldos”.
Es por ello que no dan crédito al mensaje público del Jefe de Gobierno. Aseguran que “estas decisiones demuestran que, aunque frente a los medios Horacio intente parecer otro, sigue siendo Larreta. Exigimos que el Gobierno de la Ciudad cumpla con el aumento salarial, aumente las asignaciones familiares y arbitre los medios para que no cese ningún docente durante la pandemia”.
El ajuste en Educación
La situación excepcional que se prolonga por la emergencia sanitaria que nos toca vivir, no impide a la administración local avanzar con la lógica del ajuste en las erogaciones educativas, aunque para ello deba “sacrificar” docentes que se quedan sin trabajo y sin ingresos en medio de la pandemia. Es lo que ya ocurrió con los docentes del Plan Fines, que fueron dados de baja el 30 de junio, pese a lo cual se les continuó exigiendo el cumplimiento de cronogramas académicos, reportes, informes y tareas “sin responsabilizarse por nuestra continuidad laboral y salarial”, como denunciaron oportunamente.
La historia vuelve a repetirse. “En el momento donde los contagios de Covid-19 ascienden cada día, el Gobierno de la Ciudad deja sin trabajo a lxs maestrxs suplentes que tuvieron garantizada la continuidad pedagógica durante la cuarentena. Con el argumento de la designación virtual de docentes que ‘puedan’ acceder a cargos, aún con las irregularidades denunciadas por este sindicato, los deja sin salario”, denuncian desde la UTE.
Y agregan: “Larreta no sólo paga el aguinaldo en cuotas y congela el salario de lxs trabajadorxs de la educación, sino que decide ir por más ajuste, dejando a muchxs docentes sin trabajo en este contexto de pandemia. Con esta medida, además, coarta la continuidad pedagógica de estudiantes, que deberán quedarse sin el o la maestrx que los estuvo acompañando en esta difícil etapa”. Parece que Macri hizo escuela.
Santiago Pujol