Comunales | Vecino de San Cristóbal
Muerto "para marcar distancia"
El lunes 20 de agosto a la madrugada un efectivo de seguridad de la Policía de la Ciudad le pegó una patada a la altura del pecho a un hombre denunciado por obstruir el tránsito, quien pese a recibir asistencia médica murió al poco tiempo en una guardia de hospital Ramos Mejía. El policía quedó detenido mientras se investiga su accionar y alas horas fue liberado. El hecho, que quedó registrado por una cámara de seguridad de la zona, se produjo tras la denuncia de un colectivero que alertó que una persona entorpecía la circulación de vehículos en la calle Carlos Calvo al 2600, en el barrio porteño de San Cristóbal.
Buenos Aires, 27 de agosto de 2019. "Una cámara de seguridad registró el momento en que cuatro efectivos de la Ciudad rodean a un hombre y uno de ellos lo tumba de una patada en el pecho. La víctima murió y el parte policial dijo que estaba armada y que se le pidió que "deponga su actitud". Pero el video muestra algo diferente", publicó al respecto el portal Cosecha Roja. El video, que se viralizó en las redes sociales, fue tomado por una cámara ubicada en calles Saavedra y Carlos Calvo de Balvanera.
Las imágenes muestran al uniformado cuando le pega una patada a un hombre, que cae de espaldas al suelo y no vuelve a reaccionar.Y prosigue Cosecha Roja: "La escena quedó registrada en una cámara de seguridad. Eran las 7:43 de la mañana del lunes y la calle estaba desierta. Cuatro policías de la Ciudad rodearon a Jorge Martín Gómez, que había sido denunciado por entorpecer el tránsito en el barrio de San Cristóbal. El inspector Esteban Ramírez se acercó de frente y lo tumbó de una patada en el pecho. El hombre de 40 años, empleado de un taller de relojería, golpeó la cabeza con el asfalto y murió unas horas después en el hospital.
El secretario de Seguridad de la Ciudad, Marcelo D’Alessandro, defendió al policía. "Está dentro del protocolo. Mantiene la distancia con la pierna para deponer la actitud, y evitar que le genere algún daño con el arma blanca", dijo al canal de noticias TN. "Una persona de gran porte físico cortaba la calle y amenazaba a los automovilistas por lo que procedió a dar la voz de alto para que deponga su actitud. Ante esto el sospechoso extrajo un arma blanca y avanzó hacia el personal policial que pidió apoyo", explicaron fuentes policiales a Cosecha Roja", se señala en la nota referida.
Sin embargo, no todos coinciden con la versión oficial. Ni siquiera el diario Infobae, que publica el video, al relatar la misma circunstancia escribe "La presencia del cuchillo surge de la versión policial: en el video, el arma blanca no se ve." Es lo mismo que registra Cosecha Roja. "“La versión policial que reprodujo D’Alessandro es contraria a lo que se ve en el video”, explicó a Cosecha Roja Alejandrina Barry, directora de la Comisión de Violencia Institucional de la Legislatura porteña. En las imágenes de las cámaras de seguridad se ve a Gómez quieto con las manos en la espalda. No muestra ningún cuchillo ni se acerca amenazante. Los policías lo rodean y no tiene posibilidades de escapar. Ramírez no le pegó para "marcar distancia": fue él el que se acercó y cinco segundos después le dio una patada entre el pecho y el estómago."
Antes estas circunstancias la jueza Yamile Susana Bernan dio intervención a Gendarmería, para que investigue los hechos. Entretanto el policía quedó detenido en la Unidad de Investigaciones de Procedimientos Judiciales, imputado por el delito de "homicidio preterintencional", es decir con el objetivo de provocar un daño que provoca la muerte.La autopsia confirmó que Gómez murió por la fractura del cráneo al golpear la cabeza con el pavimento, al caer de espaldas a la calle tras recibir la patada que lo desestabilizó. El martes la jueza le tomó declaración al acusado y tras unas horas dispuso su libertad, la que se produjo en la mañana del miércoles pasado, mientras prosiguen las actuaciones. En paralelo, la Oficina de Transparencia y Control Externo de la Policía de la Ciudad -un área integrada por civiles- abrió un sumario interno para analizar posibles sanciones disciplinarias que podrían incluir el apartamiento de la fuerza.
Sobre este caso, la legisladora del Frente de Izquierda y de Trabajadores (FIT) Myriam Bregman, presidenta de la Comisión de Violencia Institucional, anticipó que presentará un pedido de informes en la Legislatura. "Queremos saber quiénes intervinieron y por qué intervinieron así, bajo qué parámetros se mueven y cual es el protocolo de actuación que tienen estos casos", explicó.
Además recordó que a partir de una presentación realizada por ella el Tribunal Superior de Justicia porteño debe resolver sobre la validez del protocolo de uso de armas de fuego dictado por el Ministerio de Justicia de la Nación que habilita a las fuerzas de seguridad federales a disparar por la espalda. "Y en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos tenemos la denuncia sobre el uso de las pistolas Taser", agregó.