Sociedad | Cambios en Salud Mental

De vuelta al manicomio

Pocos a√Īos atr√°s, nuestro pa√≠s celebraba un nuevo r√©gimen legal para atender los problemas de salud mental de su poblaci√≥n. Votada por unanimidad en ambas c√°maras legislativas, fue reconocida como la m√°s avanzada en el mundo. Hecha la ley, se debati√≥ mucho sobre c√≥mo implementarla entre todos los que pod√≠an aportar, especialistas, usuarios, organismos de derechos humanos. Ahora, trascendi√≥ que se trabaja en secreto para reemplazar el decreto que result√≥ de ese debate y, encima, modificando aspectos centrales de la Ley.
Buenos Aires, 5 de diciembre de 2017. El 10 de noviembre se conoci√≥ un proyecto de decreto que el Ministerio de Salud de la Naci√≥n prepara para reemplazar el vigente que reglamenta la aplicaci√≥n de la Ley de Salud Mental. La denuncia que hizo el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) hizo foco primero en el procedimiento. Una ley no puede cambiar la Constituci√≥n. Del mismo modo, un decreto del Poder Ejecutivo no puede modificar una ley, s√≥lo especificar c√≥mo se aplica. As√≠, un decreto no puede alterar los principios b√°sicos establecidos por la ley. 

Decía el CELS que "La Ley Nacional de Salud Mental fue un avance clave para el reconocimiento de las personas con padecimiento mental como sujetas de derecho y para la sustitución del manicomio por tratamientos dignos. El proyecto de decreto reglamentario es, a todas luces, un retroceso gravísimo en el respeto de los derechos humanos de este grupo de personas."

Lo primero que se pretende cambiar es la idea de "padecimiento mental". Dejaría de ser "todo tipo de sufrimiento psíquico de las personas y/o grupos humanos", como ahora está establecido y pasaría a considerarse como tal "todo tipo de trastorno mental o del comportamiento". Con un límite. Siempre y cuando "se encuentre descrito o sea objeto de atención en el Capitulo V de la Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud (OMS)".

Una clasificaci√≥n que incluye, entre otros, los trastornos debidos al uso de "la cafe√≠na" o "el tabaco", "trastornos del humor no especificados", "reacci√≥n al estr√©s grave y trastornos de adaptaci√≥n", "abuso de sustancias que no producen dependencia", "trastornos de la identidad de g√©nero" y "trastornos de la preferencia sexual", incluyendo un gen√©rico "trastorno de la conducta" y otros tantos semejantes. 

Conceptos imprecisos que son materia opinable y est√°n rellenos de prejuicios. ¬ŅQu√© querr√° decir "abuso de sustancias que no producen dependencia"? La OMS menciona entre las sustancias, antidepresivos, laxantes, analg√©sicos, anti√°cidos, vitaminas, hormonas o sustancias esteroides, hierbas o remedios populares, pero tambi√©n "otras sustancias que no produzcan dependencia y otras sustancias sin especificaci√≥n". ¬ŅSer√° aplicable a alguien que come mucha carne? ¬ŅCu√°nto es mucha? ¬ŅQu√© ser√° un trastorno por uso de "la cafe√≠na" o "el tabaco"? ¬ŅLo padecer√° alguno que frecuenta caf√©s en el √°rea de fumadores? Las preguntas son infinitas.

De vuelta al manicomio

Tan grave como lo anterior, la reforma proyectada reinstala el manicomio bajo el nombre de "hospitales especializados en psiquiatr√≠a y salud mental" y admite el aislamiento pleno de personas a quienes vuelve a considerar "enfermos", con un tratamiento regido por el "arte m√©dico". De igual modo, habilita tratamientos en comunidades cerradas para las personas con consumo de drogas. En la misma l√≠nea, a la hora de determinar una internaci√≥n compulsiva, sustituye el requisito de inminencia del da√Īo para s√≠ o para terceros y reinstala el concepto de peligrosidad, ya que permite una evaluaci√≥n basada en riesgos potenciales.

No termina ac√° el retroceso que se buscar√≠a. El texto impulsado por las actuales autoridades desnaturaliza el derecho a una defensa t√©cnica de las personas usuarias, quienes tienen un "padecimiento mental" y establece que los abogados defensores, en vez de representar la voluntad del paciente, deben considerar la opini√≥n del equipo tratante para no inmiscuirse en el esquema de tratamiento que este decida, circunstancia que desoye la voz y los intereses de la persona usuaria. Adem√°s, establece que el juez designar√° al defensor oficial, impidiendo la actuaci√≥n de oficio, como lo establece la ley del Ministerio P√ļblico de la Defensa.

Por este camino se reinstala la lógica del modelo tutelar de sustitución de la voluntad, al reconocer expresamente que una persona puede ser declarada completamente incapaz en franca contradicción con las disposiciones del reciente Código Civil y Comercial de la Nación y normas de superior jerarquía. Como anticipo de esa voluntad, donde antes se hablaba de "los Principios de Naciones Unidas para la Protección de los Enfermos Mentales y para el Mejoramiento de la Atención de Salud Mental", ahora se dice "Derechos de las Personas con Discapacidad". Una forma de afirmar que quienes tienen en un momento o a lo largo de su vida un "padecimiento mental", son incapaces y requieren ser tutelados por el Estado.

Para completar el circuito, el decreto que est√°n elaborando quita la competencia del Ministerio P√ļblico de la Defensa para designar la m√°xima autoridad del √ďrgano de Revisi√≥n de la Ley, que es el organismo de contralor previsto por la norma, y se la adjudica al Ministerio de Salud de la Naci√≥n. De esta forma la autoridad de aplicaci√≥n de la ley se controlar√° a s√≠ misma. 

Esta noticia produjo mucho ruido, en especial entre los estudiosos de la cuesti√≥n. Pero afecta la salud y la vida de todos, lo sepan o no, ya que nadie est√° exento de ser diagnosticado con alg√ļn padecimiento mental, menos con el criterio amplio e "inclusivo" de la OMS que abre paso a la pr√°ctica ya extendida de prescribir psicof√°rmacos para cualquier cosa. Una pr√°ctica cuya √ļnica "evidencia cient√≠fica" comprobable es que produce consumidores cr√≥nicos de medicamentos psiqui√°tricos, para alegr√≠a de los laboratorios que los producen, para todos y todas, y de cualquier edad. 

Lic. Gerardo Codina




Compartir nota en las redes sociales Enviar Imprimir

Dejanos tu comentario