Comunales | La cultura en la emergencia

Acciones insuficientes

Hacer un espectáculo en una plaza no sostiene la cultura independiente. En la zona de la Comuna 3 el Gobierno porteño genera espacios peatonales para realizar espectáculos en la calle, pero entidades que representan a salas locales piden acciones de emergencia para evitar cierres.
Buenos Aires, 6 de enero de 2021. Hay que pasar el verano, dicen referentes de la cultura porteña independiente, incluidos muchos espacios en la Comuna 3 (Balvanera y San Cristóbal), luego de atravesar el año pandémico de salas vacías e incertidumbre constante. Dicen que el Gobierno de la Ciudad no brindó ayudas suficientes al sector. Los funcionarios lo refutan y redoblan la apuesta al fomentar espectáculos en plazas y al aire libre.

“La cultura independiente no volvió”, es un lema planteado en diciembre por, entre otras, la entidad Espacios Escénicos Autónomos (ESCENA). La integran varias salas, entre ellas algunas de la Comuna 3 como Habitar Gómez (Valentín Gómez 3155) y el Teatro Mandril (Humberto 1º 2758). Lo dicen porque consideran que los protocolos actuales no contemplan las características de teatros y centros culturales independientes. 

Los Gobiernos de Nación y Ciudad acordaron normativas con cuidados sanitarios que incluyen ocupar hasta el 30% de las localidades de cada sala. Los teatros independientes porteños rondan el centenar de butacas, lo que implica que en la mayoría de los casos se trabaja con un público escasísimo, con grandes chances de ir a pérdida en cada función. Por este y otros aspectos, diversas entidades piden que se declare la Emergencia Cultural en la Ciudad de Buenos Aires.

A mediados de diciembre, miembros de ESCENA dieron una conferencia de prensa en Planta Inclán (Inclán 2661), en el límite entre Parque Patricios y San Cristóbal. Allí repudiaron la “total incomprensión” por parte de entes estatales “con la consecuente falta de políticas pertinentes y de largo plazo”.

Del mismo modo, la Asociación Argentina del Teatro Independiente (ARTEI), en la que participan salas de la Comuna 3 como el Teatro Luisa Vehil (Hipólito Yrigoyen 3133) y Teatro del Artefacto (Sarandí 760), expresaban en octubre que los aportes extraordinarios eran insuficientes incluso para los casos de sostenimiento mínimos (pagar los servicios).

Desde el Gobierno porteño aseguran que en este tiempo de pandemia han dado un fuerte apoyo a los trabajadores de la cultura. Entre otras cifras, puntualizan que en los meses de aislamiento social obligatorio se entregaron refuerzos del Fondo Metropolitano de la Cultura, las Artes y la Ciencia y del subsidio de Proteatro a más de 130 salas. También mencionan un convenio con la Asociación Argentina de Actores para entregar ayudas financieras a 1.268 de sus afiliados de la escena no oficial.

A fines de diciembre, el Jefe de Gobierno hizo un acto de agasajo para trabajadores esenciales. Así habló del sector cultural: “Las luces de los escenarios se apagaron, pero al instante se prendieron las redes sociales y funciones por streaming. Así la cultura siguió conectándonos y hoy tenemos abiertos los teatros, museos y espacios culturales”.

Sin embargo, para representantes del sector independiente las ayudas durante 2020 fueron insuficientes, lo que generó que en muchos casos hayan tenido que cerrar salas. Este medio informó que la Casa Indómita de Balvanera (Agüero 892) lo hizo a fines de mayo, luego de haber inaugurado en diciembre de 2019.

La Ciudad aprobó el Presupuesto 2021 con recortes significativos, alegando la puja con Nación por la coparticipación. Desde ESCENA adelantan que el área cultural sufrirá la mayor parte de la poda: “Está muy por debajo de otros ministerios y de la proyección de la inflación. Y, particularmente, la partida destinada al sector independiente, el más golpeado por la pandemia”.

Pese a los reclamos del sector, en el Gobierno porteño hacen un balance positivo. En esa línea, en el límite entre Balvanera y Almagro crearon Abasto Barrio Cultural, donde peatonalizan los fines de semana tramos de las calles Humahuaca (entre Agüero y Billinghurst) y Guardia Vieja (de Gallo a Bulnes). Más de una docena de bares culturales pueden poner sus mesas en la vía pública y hacer espectáculos. “Un día de peatonal equivale a tres o cuatro ordinarios”, cuentan a este medio en uno de los bares de Humahuaca y agregan: “Igual la pandemia pegó fuerte y día a día nos jugamos la subsistencia sin una ayuda de fondo”.

Para aquellos que están en la periferia del circuito, existe Abasto Abierto, una convocatoria para hacer espectáculos entre el 15 de enero y 6 de marzo al aire libre y con público en puntos emblemáticos de la zona (plazas, espacios públicos). Pueden presentar ideas los espacios ubicados entre las calles y avenidas Córdoba, Díaz Vélez, Perón, Gascón y Pueyrredón. “Las propuestas deben contribuir a promover la participación cultural de los vecinos”, dicen fuentes oficiales y agregan: “Pueden ser proyectos de carácter musical, editorial, teatral, visual, audiovisual, de danza”. 

También se confirmó que este verano se hará el Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA). En las dos últimas ediciones incluyó la Maratón Abasto, con las actividades de espacios culturales independientes como protagonistas. Fuentes vecinales contaron a este medio que también hay en carpeta un proyecto conjunto del Ministerio de Cultura y de la Secretaría de Desarrollo Urbano para hacer actividades (presenciales y online) con espacios culturales y entidades barriales para generar actividades de participación ciudadana mediante el rescate de la historia de la zona del Abasto y alrededores.

Ante este panorama en el corto plazo, referentes de la cultura independiente reafirman la necesidad de tener políticas públicas de emergencia para evitar el cierre de más espacios, en lugar de acciones resonantes pero sin un gran impacto positivo para el sector.
 
                                              Juan Castro 


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