Editorial |

Macri ahoga las Comunas

Buenos Aires, 9 de julio de 2012. Desde el principio, cuando todav√≠a era candidato, Mauricio Macri expuso p√ļblicamente que le disgustaban las Comunas. Al igual que postul√≥ la erradicaci√≥n del Canal Ciudad Abierta, la eliminaci√≥n del Ente √önico Regulador de los Servicios P√ļblicos (como reconoci√≥ en un reportaje publicado el n√ļmero pasado el Presidente del mismo, hombre del PRO), terminar con el Consejo de Derechos de Ni√Īas, Ni√Īos y Adolescentes y otros cambios m√°s. No pudo hacerlo. En varios de esos casos, porque hubiera exigido una reforma constitucional, para la cual nunca tuvo mayor√≠a.

Obligado por las leyes o por la realidad, casi todas esas intenciones previas quedaron en el olvido. Pero eso no cambi√≥ la falta de voluntad. Las cosas que exist√≠an, continuaron. Las que hab√≠a que implementar, avanzaron a rega√Īadientes y por impulso judicial, como fue el caso de Comunas. Solo despu√©s que el Tribunal Superior hiciera lugar a un recurso de amparo ante la vulneraci√≥n de las garant√≠as constitucionales, los legisladores del PRO impulsaron el debate de la ley de convocatoria a elecciones de Juntas Comunales y el Ejecutivo la implement√≥.

Entre tanto pasaron a√Īos. Que no hab√≠a padrones ordenados por Comunas y que faltaban mapas oficializados para ordenar territorialmente los comicios, fueron excusas para demorar.. Luego, que hay que hacer un proceso paulatino de transferencia de competencias, que las Comunas no est√°n preparadas para hacerse cargo, etc√©tera, etc√©tera, etc√©tera. Siempre hay un motivo para no hacer lo que manda la Constituci√≥n.

El √ļltimo artilugio fue conocido dos d√≠as antes de la elecci√≥n de Juntas Comunales. Crearon las Unidades de Atenci√≥n Ciudadana (UAC), oficinas distribuidas en cada Comuna para hacer lo que deb√≠an hacer estos nuevos gobiernos barriales, pero con personal dependiente del gobierno central. As√≠ tenemos en Comuna 3 un presidente de la Junta Comunal que es, a la vez, Director de la UAC correspondiente a nuestros barrios.

¬ŅPara qu√© ese engendro?, se preguntar√° el lector desprevenido. ¬ŅDos instancias para una misma funci√≥n y a cargo de la misma persona? ¬ŅCon qu√© prop√≥sito? Evitar que, en la medida de lo posible, la formulaci√≥n e implementaci√≥n de las pol√≠ticas p√ļblicas est√© bajo el escrutinio de los ciudadanos participativos que integran la otra instancia de gobierno comunal, el Consejo Consultivo. De este modo no se transfieren todav√≠a a las Comunas las responsabilidades que por ley les competen ni los recursos para hacerles frente. Claro que para el oficialismo todo marcha sobre ruedas. Basta con leer las opiniones de Eduardo Macchiavelli, Secretario de Gesti√≥n Comunal y Atenci√≥n Ciudadana, en esta misma edici√≥n.

Una perlita ilustrativa del ocultamiento es de orden presupuestario. Como cualquiera puede imaginar, la existencia de las Comunas se tiene que expresar en el presupuesto. Pero no se abrió una partida para cada Comuna, sino una general, en la que se imputan sin discriminar los fondos ejecutados en los diferentes barrios de la ciudad. De esta forma, nadie puede opinar sobre la administración de los recursos, a menos que haga una extensa investigación.

As√≠ las cosas, empiezan a presentarse denuncias por incumplimiento de deberes de funcionario p√ļblico, en un intento de resolver judicialmente lo que, en realidad, sigue siendo un problema pol√≠tico.

El macrismo avanza con su legalidad de baja intensidad, haciendo como que cumple las normativas vigentes pero neg√°ndolas en la pr√°ctica, porque ning√ļn sector lo expone ante la opini√≥n p√ļblica. De esa forma, el juego le sale gratis. Sabe que Comunas no es ninguna pasi√≥n de multitudes y que, en gran medida, nuestra sociedad vive inmersa en una cultura de transgresi√≥n normativa perpetua. Y adem√°s sus opositores no se lo demandan. Hacerlo presupone encarar una labor de docencia pol√≠tica de largo alcance y, quiz√°s, eso parezca un desaf√≠o que no est√° dentro de las capacidades de cualquiera. Pero valdr√≠a la pena intentarlo, si se quiere afirmar a la pol√≠tica como herramienta de transformaci√≥n.


Lic. Gerardo Codina



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