Porteñas | Nueva concesión del subte

Aumentan los problemas

Como adelantáramos en nuestra edición anterior, la nueva concesión del subte, que se presentaba como un brillante ejemplo de la convocatoria a inversiones externas, de a poco se va transformando en otra muestra de la desconfianza que genera la enorme crisis económica, social y política que vive el país. A días de que se conozcan las propuestas técnicas, ya renegociaron las condiciones.
Buenos Aires, 7 de agosto de 2018. Los tres grupos anotados en la carrera por la concesión del Subte, remitieron a Subterráneos de Buenos Aires (SBASE), una serie de planteos tendientes a rever las condiciones del contrato que se pretende sellar entre noviembre y diciembre y para el cual deben presentar sus ofertas el 14 de agosto. 

Las compañías pidieron y el Gobierno les concedió al menos tres cláusulas. En primer lugar, la Ciudad se comprometió a sumar una disposición para "redeterminar responsabilidades" en caso de una escalada inusitada del Riesgo País. Se trata de una salvaguarda ante la posibilidad de que se encarezca el financiamiento o el aseguro de las operaciones frente a un panorama desalentador de la economía a futuro.

La segunda cláusula introducida fija la reapertura del precio convenido en el contrato de acuerdo a una ecuación multivariable, que tiene como principal desencadenante una devaluación del peso frente al dólar. Esta condición incluye el tipo de cambio, la inflación, el precio de la energía eléctrica (fundamental para correr los coches) y la evolución de los salarios de los más de 4000 empleados que hoy tiene el Subte.

El tercer cambio introducido se ataja ante posibles cambios significantes en la legislación del país, sobre todo en lo que hace a la reglamentación laboral y los costos que asume el empleador, o bien, la presión impositiva sobre la UTE. Además, el aspecto que más resalta en los pliegos es la nula exigencia de nuevas inversiones para quien asuma el rol que hoy encarna Metrovías.

SBASE deja bien en claro que la empresa que desembarque sólo deberá cumplir las tareas de administración y mantenimiento de cada una de las líneas. Como ocurre hasta hoy, el estado tendrá a su cargo cualquier eventual renovación de flotas, la construcción o ampliación de estaciones, e incluso la potestad para determinar futuros aumentos en la tarifa.

"Las pautas que se le acercaron a los interesados liberan a las compañías de cualquier desembolso. A no ser que lo hagan por voluntad propia e incluyan en sus propuestas algún plan, los pliegos son concretos en que no es necesario prometer inversiones para quedarse con el control del subte", sostuvo una fuente del Laboratorio de Políticas Públicas. Desde el punto de vista de los críticos de este proceso, esa política implica poner recursos públicos para el usufructo de un privado que, además, es extranjero.

SBASE tendrá dos meses para evaluar las ofertas de los grupos empresarios y se espera que en octubre informe el ganador e inicie, de ser necesario, un período de transición para entregar la operación a un nuevo concesionario. Eso, siempre que la Justicia no señale la presunta inconstitucionalidad de la ley que habilitó el llamado, tal como está planteado en Tribunales.


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