Porteñas | Reforma en escuelas secundarias

Continúa el reclamo

Los estudiantes porteños mantuvieron la medida de fuerza por un mes y continúan con su reclamo. Solicitan un debate abierto con la comunidad educativa antes de reformar el sistema. Entre fondos propios y un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo, Ciudad invertirá $224.000.000 para ejecutar estos cambios.

Buenos Aires, 10 de octubre de 2017. Con tomas escolares que se extendieron un mes, varias marchas desde el Palacio Pizzurno al Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires (incluido el aniversario por la Noche de los Lápices), asambleas y conferencias de prensa, estudiantes porteños de más de 30 establecimientos dijeron no a la implementación de Secundaria del Futuro, una reforma a la educación media en el ámbito capitalino, desde el año que viene, con una prueba piloto en 17 colegios, que modifica la cursada, el sistema de calificaciones e implementa prácticas en el ámbito laboral o empresarial. "Fue inconsulta con la comunidad educativa", afirmaron los alumnos en más de una oportunidad.


Levantadas las tomas, el reclamo continúa. Por caso, al cierre de esta edición estudiantes del colegio Mariano Moreno de Almagro, en Mario Bravo y Rivadavia, el jueves cinco de octubre a media tarde cortaron dos carriles para hacer un festival callejero con bandas en vivo y un discurso público contra la reforma. Dijeron que ningún cambio se tiene que hacer sin la voz de docentes y estudiantes. 


A nivel local, en la escuela Mariano Acosta también mantienen sus reclamos vigentes, los cuales mechan con los hechos de violencia institucional vividos meses atrás, cuando policías armados irrumpieron en una clase pública. Los mismos se combinaron con el cese administrativo de la ex rectora Raquel Papalardo. Durante y después de la toma recordaron la intimidación policial sufrida por varios alumnos. El centro de estudiantes continúa con actividades de difusión.  


Desde el Gobierno porteño, la ministra de Educación, Soledad Acuña, defiende la reforma y dice que se ejecutará el año que viene: "Los chicos piden una medida que es la prórroga a vida o muerte. Proponemos una implementación gradual". Agrega sobre las prácticas en ámbitos laborales: "No son pasantías laborales ni son prácticas laborales. Son prácticas educativas. Esta figura, este modelo no lo inventamos nosotros. Lo tomamos de la Ley Nacional del 2006 y de los Decretos reglamentarios posteriores (de 2011) y de las experiencias que ya existen en la Ciudad y en otras Provincias del país".

 

El Gobierno porteño quiere que lo que empieza el año que viene en 17 escuelas, esté operativo en 2021 en los 143 colegios de toda Capital Federal. Para ello, piensa hacer una gran inversión pública. El Ministerio de Educación acordó un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por U$S 4.500.000, cuyos fondos se habilitarán en dos etapas, una entre marzo y abril de 2018 y la siguiente en 2019. Hay $15.000.000 del Presupuesto 2017 que se usarán el año que viene en la reforma. Del Presupuesto 2018 se usarán $54.300.000 y $74.000.000 en 2019. Este volumen de dinero es sólo para arreglar mobiliario y adecuar aulas, informó La Nación.


El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, afirmó: "Estamos convencidos de que hay avanzar en una reforma, sin ninguna duda, y creo que está convencido todo el mundo, por supuesto, siempre vamos a estar abiertos al diálogo". 


Sin embargo y en paralelo con la movilización estudiantil, decenas de directivos de escuelas secundarias porteñas firmaron una nota, que circula por las redes sociales, proponiendo "la prórroga de la implementación del proyecto" y "que se generen, a lo largo de 2018, los espacios participativos de diálogo y reflexión, convocando a todos los representantes de las comunidades educativas. Proponemos comenzar con una jornada institucional en el mes de octubre", concluyen.  


El Defensor del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, Alejandro Amor, quien medió en este tiempo entre la gestión capitalina y los alumnos, dijo: “Las escuelas tienen que estar abiertas y con chicos estudiando”. Agregó que las autoridades deben repensar la modificación promovida y evaluar “qué se puede corregir, qué se puede mejorar y qué puede ser suprimido”. 


El ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro, defendió la postura oficial: "Necesitamos que el docente cambie su forma de enseñar". También cargó contra la "resistencia política" que "no tiene absolutamente nada que ver con la secundaria, que se va a implementar de todos modos" y la ligó a sectores sindicales de la educación. Consideró que los estudiantes "pueden tener ideas magníficas", pero que un alumno no puede "decidir qué va a estudiar porque no está capacitado para hacerlo".


El Ministerio de Educación porteño, ante los días en los que no hubo clases corrientes, emitió una resolución para garantizar los 190 de cursada en los establecimientos afectados por la medida de fuerza. El texto oficial, con fecha del 8 de septiembre, determina que los equipos de conducción de las escuelas tomadas "deberán diseñar un plan de recuperación de contenidos" a presentar ante los supervisores del área "que garantice el dictado para el cumplimiento del Diseño Curricular vigente".


Los Asesores Tutelares Gustavo Moreno y Mabel López Oliva tuvieron que presentar un amparo contra el instructivo que elaboró el ministerio de Educación porteño sobre las tomas. La presentación de los asesores destaca "el derecho a la libre expresión y a ser oído de los/las adolescentes". La titular del juzgado en lo Contencioso Administrativo y Tributario N° 4 Elena Liberatori ordenó suspenderlo. En la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires hubo varios pedidos de informes, entre ellos un proyecto firmado por Andrea Conde (Frente para la Victoria).


Juan Castro


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