Porteñas | Elecciones 2017

Preocupa la economía

Diferentes análisis políticos indican que la principal preocupación a la hora de votar será la economía, que no arranca para la mayoría. Además de hacer números y cálculos con los sondeos de opinión, las principales encuestadoras analizan sus resultados para tratar de definir las razones detrás del voto de los ciudadanos. La marcha de la economía preocupa cada vez más. Buenos Aires, 18 de julio de 2017. Los principales matutinos porteños anticipan los problemas del oficialismo para plebiscitar su gestión debido al incremento de las dificultades económicas, acentuadas por los aumentos de tarifas, el creciente desempleo, la carestía de la vida y los recortes de pensiones y asignaciones escolares.

En su pasada edición dominical el diario La Nación informa de los sondeos realizados por la consultora Management & Fit, que concluye que no es habitual que la corrupción defina el sufragio tal como sí es frecuente que la decisión pase por el bolsillo.

El cuartel electoral de la alianza Cambiemos ha intentado subestimarlo o negarlo durante meses en los cuales no acertó en la política económica que jamás enunció. Sin embargo, hasta carece de importancia que lo niegue a esta altura de los acontecimientos.

En el matutino escribe Agustina López "La agenda pública del primer tramo de la campaña quedó casi totalmente dominado por los casos de presunta corrupción. La situación de Julio De Vido, la investigación por Odebrecht, la citación a Alejandra Gils Carbó, el futuro del camarista Eduardo Freiler, las causas de Cristina Kirchner, la defensa de Gustavo Arribas, entre muchos otros temas se impusieron por sobre temas económicos o sociales y se transformó en eje de debate entre los candidatos.

Sin embargo, en las encuestas la corrupción no siempre se ubica entre los principales temas de preocupación de la sociedad, donde se destacan la inseguridad, la inflación y el desempleo, y por eso parece no tener un correlato directo al momento de decidir el voto. Es decir, mucha atención social y mediática, pero acotada incidencia electoral.

Según datos de la consultora Managment & Fit, en general este ítem ocupa el quinto o sexto lugar en el orden de preocupaciones, mientras que la inflación, el desempleo y la inseguridad suelen llevarse los primeros puestos. Pero, cuando se separa por partidos la cuestión cambia: el votante de Cambiemos suele tener entre los primeros puestos la preocupación por la Justicia, mientras que los del kirchnerismo, en el sexto. (...)".

La afirmación encuentra su confirmación en la portada del diario Clarín, desde donde Ignacio Miri anticipa un Decreto de Necesidad y Urgencia del Presidente: "Mauricio Macri promulgará esta semana un Decreto de Necesidad y Urgencia para poner en práctica una medida que volcará hasta 50.000 millones de pesos entre las familias más pobres de la Argentina. El Presidente habilitará a la Anses para que pueda dar créditos a los beneficiarios de la Asignación por Hijo (AUH), una línea de préstamos que hasta ahora llegaba sólo a los jubilados y pensionados.

La decisión está destinada a proveer fondos a los hogares donde viven los receptores de las casi cuatro millones de AUH con un doble objetivo: aliviar la situación económica de los sectores más postergados y revitalizar el consumo en medio de la campaña electoral.

El mecanismo del decreto revela la urgencia del Gobierno por convertir la medida en una de las estaciones de la carrera proselitista. Macri prefirió no esperar los tiempos del Congreso, a pesar de que Cambiemos ya tenía atado con el peronismo en el Senado un acuerdo para votar la ley.

El miércoles 12 fracasó un primer intento por votar ese proyecto, cuando el propio oficialismo hizo caer la sesión para evitar que la oposición rechazara el DNU de Macri que anuló los reembolsos a los puertos patagónicos. El Presidente se tomó sólo dos días para decidir que saltaría el camino del Congreso y firmó el decreto el viernes.

El dinero de los créditos estará disponible para los sectores de ingresos más bajos, una franja en la que el oficialismo necesita mejorar mucho su intención de voto. Los datos oficiales de la Anses indican que, de los 3.897.334 receptores de AUH, un 37,71% vive en la provincia de Buenos Aires, el distrito que siempre se toma como medida del resultado de las elecciones de medio término, que no tienen una misma boleta en todo el país. (...)".

Por supuesto que habrá mucha controversia si se confirmara la medida, por 5 motivos principales:
El momento indicado para el anuncio (ha comenzado el período electoral hacia las PASO),
Es populismo, tal como el que practicaba el kirchnerismo para horror (supuesto) del PRO,
Confirmaría que los números no le son muy favorables a Cambiemos en el Gran Buenos Aires,
Confirmaría que la economía tiene problemas evidentes,
Confirmaría que la baja de la inflación no es un logro que provoque mucha adhesión en el voto que debe conseguir Cambiemos.

El diario Crónica, del Grupo Olmos, vinculado al sindicalismo peronista, precisamente le dedicó su portada a las dificultades de las familias para llenar el changuito. La nota de Gabriel Arias afirma:

"Es sabido que a partir de este mes el salario mínimo vital y móvil será de 8.660 pesos, pero lo que muchos se preguntan es si este monto alcanza para subsistir ante los crecientes aumentos que hay en diversas áreas, además de notarse la baja en el consumo de la carne, alimento que hoy parece ser un lujo en la mesa argentina. Crónica recorrió los barrios para saber cuál es el pensamiento del vecino, y si puede “darse el gusto” de comer algún corte vacuno.

Beatriz comentó que “ahora consumo menos carne porque no me alcanza, y tengo que cambiarlo por pollo o pescado. Respecto del salario mínimo, es un monto con el que nadie puede vivir y me parece que el gobierno no lo eleva porque el Presidente fue un empresario y a él sólo le importa cierta gente porque nació en cuna de oro, y no sabe lo que es pobreza, donde se está sumiendo este país. En mi caso, mis hijos cada tanto me salvan porque lo que gano no me alcanza, pero me siento mal porque yo no quiero abusar de la vida de ellos”.

La mayoría de los encuestados se mostró preocupada por el bajo salario mínimo impuesto por el gobierno nacional y el Consejo del Salario, de 8.660 pesos y que rige desde julio, aunque tampoco entienden por qué ese monto no es más elevado. De hecho, Dante agregó que “soy jubilado y con ese dinero es imposible que una persona, y menos una familia, puedan subsistir. Creo que lo mínimo que se tendría que ganar serían 15.000 pesos, aunque no entiendo por qué el gobierno no sube ese piso. Lo único que sé es que los platos rotos los pagamos siempre los laburantes. Si fuera por mi salario, no me alcanza, ya que tengo un pibe en el secundario y eso implica también sus gastos. Por suerte, mi mujer trabaja y la llevamos como podemos”.

Respecto de la baja en el consumo de carne, Héctor argumentó que “debido a los crecientes aumentos que hubo, hoy por hoy tengo que comer menos carne y tuve que buscar alternativas como el pollo, cerdo o pescado para poder seguir alimentándome bien. Hoy ganar menos de 10.000 pesos hace que sea casi imposible vivir dignamente. Cada vez cierran más fábricas y hay menos empleo, es un duro momento para todos”."



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