Sociedad | OCA en concurso de acreedores

Incertidumbre laboral y rumores

La empresa de correos privada más importante del país está en Balvanera. Y hoy atraviesa una enorme crisis. En un hecho inédito en el barrio, la Gendarmería desplegó un gran operativo en mayo para que el dueño de la firma retire documentación del edificio de La Rioja y Moreno. En la empresa que fue propiedad de Alfredo Yabrán, trabajan cerca de 15.000 personas, muchas de ellas tercerizadas. Buenos Aires, 6 de junio de 2017. Los vecinos que caminaron por Moreno y La Rioja aquella mañana del sábado 13 de mayo se sobresaltaron al ver semejante despliegue de seguridad: cien uniformados y varias camionetas de Gendarmería Nacional rodearon la esquina para permitir que el dueño de OCA, Patricio Farcuh, pudiera ingresar por primera vez desde agosto del año pasado al edificio de la empresa privada de correos más importante del país. Su objetivo fue retirar documentos oficiales para presentarse en concurso de acreedores, sanear las finanzas y recuperar el control de las operaciones, luego de varios meses donde dicho control se ejerció desde el sector del sindicalista Hugo Moyano y el gremio Camioneros.

En noviembre de 2016 el Banco Central dictó una normativa que permite a los retails o correos transformarse en sucursales comerciales de bancos. En otras palabras, se especula que detrás de este reimpulso tomado por Farcuh para ordenar OCA, está la mutación en una entidad bancaria, que sería la séptima del país.

Esta situación que a simple vista parece atípica, que el dueño de una empresa pase meses sin pisar las oficinas de su firma, ocurre en el barrio de Balvanera, a metros de Plaza Once y es parte de una serie de hechos que llegan hasta el presidente Mauricio Macri y el sindicalista Moyano, aparte de repercutir en cerca de 15.000 fuentes laborales.

Farcuh destaca de OCA que es la empresa de logística “más importante de América latina” y la empleadora privada “número tres de la Argentina” con cerca de 7.500 empleados directos y más de 6.000 tercerizados. Del total de estos números, 5.200 son afiliados del gremio Camioneros de Moyano.

Según apuntan los trabajadores de OCA, lo que ahora se ve cristalizado con la militarización de la esquina de La Rioja y Moreno se inició en 2013. Ese año el grupo Rhuo, dirigido por el millonario Patricio Farcuh obtuvo el servicio postal. Este grupo también es dueño de Pertenecer, Guía Laboral, Gps, Oxford, y SES, una de las principales licitadoras de la obra pública en la Ciudad de Buenos Aires y cuyo paquete accionario pertenecía a Nicolás Caputo, amigo y asesor del presidente Mauricio Macri.

En tres años la empresa, pese a que generó grandes ingresos por entregar DNI y realizar otras tareas para el Estado Nacional, contrajo deudas que en el presente superan los 3.400 millones de pesos, en especial con la Administración Federal de Ingresos Públicos.

Además, desde el Gobierno nacional afirman que esta firma tiene su licencia en el ENACOM (Ente Nacional de Comunicaciones) en riesgo por desmanejos administrativos. De todos modos, sobre esto último, Farcuh dice que OCA tiene 60 días de plazo para renovarla y que eso puede hacerse a pesar del concurso.

Este pasivo generó un allanamiento a las oficinas de Balvanera, que terminó con la expulsión de Farcuh el año pasado. La versión del empresario es otra. Dice que desde agosto no podía ingresar a la empresa debido que el gremio de Camioneros no se lo permitía.

Con Farcuh fuera de OCA, Moyano comenzó a gestionar la compañía, con el visto bueno de Casa Rosada, con el argumento de que era la única forma de garantizar el pago de salarios y de aportes, así como los servicios y prestaciones a los clientes. Para ese supuesto cometido, el sindicalista montó una suerte de mesa gerencial con dirigentes del propio gremio como Héctor “Yoyo” Maldonado.

De todos modos, el empresario no se quedó de brazos cruzados e inició acciones legales para poder entrar, obtener los documentos y pedir el concurso de acreedores. La consecuencia fue la llegada de Gendarmería a Balvanera el mes pasado. Fue una decisión del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, quien instruyó al director de la fuerza, comandante general Gerardo Otero, para garantizar la integridad de Farcuh.

La situación en Balvanera fue tan delicada que tuvo que salir el secretario de Seguridad Interior, Gerardo Milman a aclarar que el hecho no fue digitado por Casa Rosada: “La decisión es de la Justicia, la decisión del Gobierno es tener un país que viva dentro de la ley. Nosotros creemos que se debe cumplir la ley y que un sindicato no puede tomar una empresa eternamente”.

Semanas más tarde del ingreso de Farcuh en el edificio de OCA en Balvanera y del retiro de la Gendarmería, desde Camioneros se generó un nuevo foco de conflicto con respecto a la empresa de correos. El viernes 2 de junio el gremio mandó una nota a la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) para solicitar un aumento salarial de 32 por ciento, unos 12 puntos por encima de la pauta salarial de referencia que trazó el Ministerio de Trabajo de la Nación.

La Fadeeac, que representa a 45 cámaras del sector de todo el país, divulgó un índice de costos del sector con cifras rojas y expresó que no están dadas las condiciones para lidiar con una suba de ese tipo. En la cartera que dirige Jorge Triaca auguran de forma extraoficial que la discusión se podrá cerrar en torno al 22 por ciento.


Juan Castro

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