Historias de nuestra comuna | Recuperación patrimonial

Restauración en Combate de los Pozos 35

La casa de la calle Combate de los Pozos 35 está renaciendo del abandono en que estuvo sumida por años. Quienes transitan por sus veredas pueden observar cotidianamente los avances en la obra de restauración que se está llevando a cabo con un trabajo intenso, prolijo y detallado. La propiedad fue adquirida en 2014 por la Cámara de Diputados de la Nación y será la sede de los equipos de restauradores del Palacio Legislativo. Buenos Aires, 5 de abril de 2016. En la primera cuadra de Pozos, frente a la contrafachada del edificio del Congreso Nacional, se alzaba un arruinado petit hotel en el que décadas atrás funcionó una imprenta. Con el balcón perdido, sus accesos tapiados a ladrillo, la crestería sobre la mansarda con peligro de derrumbe y aperturas abiertas a las lluvias, todo indicaba que el lugar se estaba dejando caer deliberadamente para demolerlo. Su única protección era “general”, o sea un edificio ubicado en un Área de Protección Histórica pero que nunca fue catalogado.

Existe legislación federal que le crea un entorno al Congreso Nacional, donde el Poder Legislativo tiene prioridad en la compra de inmuebles. Esto explica que en la manzana de Rivadavia, Riobamba, Mitre y Callao se encuentren los Anexos, la Biblioteca del Congreso se ubique a dos cuadras del Palacio o la vieja Caja de Ahorro sea una ampliación del Senado.

Un día del invierno de 2014 el entonces Presidente de la Cámara de Diputados Julián Domínguez vio la mansión abandonada y destruida desde el ventanal de uno de los pasillos del Palacio que dan a Pozos y se puso a la tarea de conectarse con el dueño para que la Cámara pudiera adquirirla. Hay que tener en cuenta que apenas llegó al Congreso Domínguez organizó el Plan Rector de Intervenciones Edilicias (PRIE) para la recuperación y preservación del patrimonio arquitectónico y cultural del Palacio del Congreso Nacional y la mejora y refuncionalización de sus dependencias anexas y de paso creó la mayor escuela de restauradores del país.

Lo esperable era que meses o años después, una ley finalmente expropiara o comprara el derruido petit hotel. Sin embargo, la gestión terminó en una reunión en el Congreso entre autoridades de la Cámara y el dueño de la propiedad, quien decidió su venta a un precio muy razonable. En un trámite que duró tres meses, Domínguez obtuvo la escritura en un acto institucional rápido y transparente.
La casona fue inmediatamente asignada a la oficina de restauraciones y mantenimiento histórico de la Cámara de Diputados, la primera en su tipo creada por un ente estatal argentino. Es la primera vez que ocurre en el ámbito legislativo y puede observarse que los trabajos continúan pese a los cambios totales de autoridades en el Palacio Legislativo.

La obra está a cargo del mismo PRIE que restaura el edificio del Congreso Nacional, aunque es totalmente diferente en carácter y escala. Los arquitectos del Plan Rector de Intervenciones Edilicias prepararon con su equipo un plan de restauración del edificio que incluyó salvar todo lo salvable de lo original, reponer faltantes y dejar la propiedad como nueva. Los trabajos comenzaron casi en simultáneo con los que se realizan en la manzana de enfrente para la restauración de la Confitería del Molino.

El Congreso de la Nación recupera así una pieza que se deba por perdida del patrimonio porteño en la Manzana Legislativa, y creando a la par una exclusiva unidad de restauración.

Norberto Alonso

Compartir nota en las redes sociales Enviar Imprimir

Dejanos tu comentario